Curso de formación

Una vez que asistimos a la sesión informativa el 24 de mayo de 2013, solicitamos plaza para el curso de formación, ésto lo hicimos el 2 de junio, las primeras fechas estaban ocupadas y fuimos admitidos para el curso que se celebraría los viernes 2, 9 y 23 de agosto de 2013. Normalmente son 3 viernes consecutivos pero en nuestro caso no fue así porque el jueves 15 era festivo y el 16 debió haber puente. EL horario de 9.30 a 13.00 de la tarde y creerme que se cumple, y pasan lista.

Al igual que con la sesión informativa recibimos confirmación de nuestra admisión por email, con indicación de fecha, hora y lugar de celebración del curso. Todos estos cursos son en Santiago, en la Escuela de Administración Pública, en el Polígono das Fontiñas, junto al centro comercial. Para obtener el certificado hay un mínimo de horas asistencia, pero lo cierto es que casi todos asistieron al curso completo.

El curso nuevamente nos mostró las dificultades de una adopción, se desarrolló en profundidad la temática iniciada en la sesión informativa, la impartieron asistentes sociales, psicólogos, nos dio una charla una madre que junto a su esposo habían adoptado una niña años atrás en China, y también nos dieron una charla sobre la adopción de niños que reunían especiales circunstancias, por su edad o por sus condiciones físicas o psíquicas.

No fueron las típicas charlas lineales, sino que se podía intervenir casi en cualquier momento o al final y realizábamos casos práctico por grupos para exponer nuestras opiniones ante situaciones reales. Lo habitual es que cada miembro de la pareja estuviera en un grupo distinto y así todo la clase interactuaba.

Vimos los aspectos más satisfactorios de la adopción, pero también nos mostraron  los más difíciles y en algunos casos incluso crueles, para que fuéramos conscientes de que el camino que íbamos a tomar estaba lleno de piedras y requería mucho esfuerzo. En aquel momento pensé que solo querían asustarnos, echarnos para atrás en la decisión que habíamos tomado, pero finalmente me di cuenta que es importante conocer lo bueno y lo malo de este nuevo mundo en el que nos íbamos a adentrar.

Efectivamente sé que querremos a nuestros hijos como si fueran de nuestra propia sangre, pero ellos siempre llevarán a cuestas esa pesada mochila de la adopción y por ello siempre serán algo diferentes, tendrán un pasado, sobre todo cuanto mayores sean y debemos ser conscientes de ello, trabajar para que se sientas protegidos y mitigar en la medida de sus posibilidades las inseguridades que puedan tener.

Si una cosa aprendí de aquellas sesiones es que adoptar un niño no debe ser un capricho, debe ser una decisión pensada y meditada y debemos ser conscientes que igual que criar a un hijo de tu propia sangre exige esfuerzo y dedicación también el educar a una niño@, adoptado lo exige y si cabe un esfuerzo mayor por los motivos que ya se explicaron anteriormente.

Los primeros tiempos parece que serán más duros, todos tenemos que adaptarnos y no solo él a nosotros sino lo más importante nosotros a él, pero siendo conscientes de que nuestra atención no debe poner en riesgo nuestro papel de padres, imponiendo en cada momento los límites que todo niño de su edad deba tener.

Entre los múltiplos casos práctico que analizamos en cada sesión tres nos llamaron mucho la atención e incluso uno de ellos nos dejó especialmente marcados, demostrando la importancia de la decisión que íbamos a tomar.

Cada grupo en las sesiones comentaba uno o varios casos, todos distintos, uno de ellos, nos mostró las posibilidades de fracaso de una adopción y como un menor una vez adoptado por una familia que ya tenía hijos naturales fue devuelto al sistema. La menor aún hoy todavía de corta edad y lejos de la adolescencia se sintió doblemente abandonada, primero por sus padres biológicos y luego por los adoptivos, de forma que ha renunciado ya a tener unos padres y no quiere ser nuevamente adoptada. Permitirme que me guarde la opinión que tengo al respecto, pero un caso como este nos tiene que dar una idea de nuestra responsabilidad, de que tenemos que esforzarnos al máximo para que nuestro niño@/s se acople a la familia y que no podemos pensar en los niños ideales, guapos, perfectos, educados y con una notas envidiables, serán como todos niños, para nosotros los mejores, los más guapos, más simpáticos, más listos…pero como todos los niños, naturales o adoptivos,  nos darán satisfacciones, nos decepcionarán e incluso en ocasiones nos disgustarán, pero ahí debemos estar para apoyarlos y darles seguridad, sin tirar la toalla a las primeras de cambio.

Eso aprendí de aquellos cursos, y otras muchas cosas que sería muy largo de explicar, te vas de Santiago con un sabor agridulce porque parece que quieren desalentarte pero en la mayoría de los casos, como el nuestro, convencidos de que quieres iniciar ese camino y, cuanto antes. Sales también con el documento acreditativo de la asistencia indispensable para presentar la solicitud de adopción y con un dossier en el que te indican indican que documentos tienes que presentar.

Igualmente parece que te dirige más hacia una adopción internacional que hacia una nacional de hecho los papeles que inicialmente te dan son los de la internacional y solo entregan los nacionales a aquellos que lo solicitan.

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