Sentimientos compartidos

En esta larga espera, en un”embarazado” que supera con creces los nueve meses, lenta, tranquila, cargada de deseos, creo poder decir sin equivocarme, que a muchos de nosotros, que hemos optado por la adopción para formar o completar nuestra familia, nos afectan especialmente noticias como las que hemos podido leer esta semana en la prensa, que nos horrorizan igual que al resto de la humanidad, pero que con total seguridad, valoramos también desde nuestro particular prisma. Noticias como la de la mujer que presuntamente degolló a su bebé, o la del bebé presuntamente maltratado sexualmente, crean un desasosiego, un dolor y una situación de incomprensión e impotencia muy acentuada en todos.

De igual manera entiendo, que otros sentimientos compartidos, nos acompañan también en este maravilloso camino hacia nuestro hijo o hija. Me sorprendo en ocasiones, deteniendo la mirada en niños que pasan por mi lado de la mano de sus padres o abuelos, que tienen  una edad que bien pudiera ser la de nuestro niño o niña, en esos momento, como en otros, esbozo una sonrisa imaginando como será, como estará, cuando vendrá… Al mirar a mis sobrinos mellizos de cinco años, mientras disfruto de sus trastadas y ocurrencias, observo la felicidad reflejada en sus rostros y  en muchos momentos en el de sus padres y ansío disfrutar de mi niño o niña, cuanto antes, y que él pueda disfrutar de nosotros y jugar junta ellos en un tiempo no muy lejano.

Ayer, mientras esperaba en la cola de la caja de una tienda de ropa en un centro comercial de mi ciudad, me llamó la atención un par de pequeñas zapatillas de playa que alguien finalmente había decidido no comprar. En ese instante, como otras muchas veces, pensé en él, en ella, preguntándome si tendría unas zapatillas parecidas o si pronto podría ir de su mano a comprarle unas. Eran unas simples zapatillas abandonándolas en la línea de caja, pero para mí eran mucho más, un momento compartido con él o ella en la distancia, incluso sentí el impulso de comprarlas aun siendo consciente de que con total seguridad, serían demasiado pequeñas para nuestro hijo. La llamada del megáfono me devolvió a la realidad, y continué con la habitualidad propia de otro día de verano, si poder evitar sonreír mientras me acercaba a la caja que me había llamado.

 

4 pensamientos en “Sentimientos compartidos

  1. No sabéis como os entendemos!!! Estamos en la misma situación de espera … y te vas fijando en los niños de esas edades y te preguntas cómo será? cómo se adaptará? nos querrá pronto? y sobre todo lo principal … cuándo vendrá? Tenéis información de parejas de vuestra comunidad que hayan ido recientemente y tengan similar perfil? El nuestro es para 1 niñ@ de hasta 6 años.

    • Perdona la tardanza por responderte pero ha sido un sin parar los ultimos meses, desde que nos hicieron una preasignación y posterior adopcion este pasado noviembre. Todava ahora estoy empezando a actualizar el blog. Cualquier duda o pregunta que tengas puedes ponerte en contacto conmigo en el email luis@gv-asesores.es.

  2. Buenas tardes!
    Soy estudiante de Relaciones Internacionales y estoy llevando a cabo un análisis de las adopciones infantiles dentro de la Unión Europea.
    Tengo una hermana rusa y sé cómo funciona la adopción, pero me gustaría saber más sobre los casos internos de la Unión Europea.
    Si pudiera ponerme en contacto directo con vosotros me sería de mucha ayuda.
    Muchas gracias, un saludo.

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