El juicio. La culminación de la adopción de nuestro hijo

El día del juicio vuelves a estar en presencia de la misma funcionaria que el día de la vista, junto con la Asesora y su tutora, pero esta vez ya está tu niño presente, volvéis a charlar sobre los día de convivencia, se preparan los preparativos y nuevamente decís que sí que queréis adoptarlo. Me emocionó mucho que la tutora de nuestro niño le trajera unos chocolates en un saquito con un Papa Noel o San Nicolás como se llama allí (en Hungría las fiestas grandes son antes de la Navidades Españolas). Aunque el chocolate se lo ha comido (le encanta) el saquito con el San Nicolás se lo he guardado como recuerdo.

La firma de estos documentos suponen que tu niño ya es legalmente tu hijo y es algo inexplicable la felicidad que se siente en ese momento, la sonrisa aún se asoma a mi cara mientras escribo estas líneas al recordar ese instante tan importante de nuestra vida.

Desde allí toca trasladarse al Registro con la sentencia que nos habían entregado, en nuestro caso tuvimos suerte porque nuestro niño había nacido en la localidad donde estaba el órgano Administrativo, si hubiera nacido en otro pueblo habría que trasladarse al Registro de su pueblo, donde te dan la partida de nacimiento. Con ese documento debes viajar al la capital Budapest, donde deben realizarse los siguientes trámites, primero ante la autoridad central Húngara y luego en la Embajada Española. No entro en detalles sobre los documentos puesto que la Asesora de Mimo os entregará y os dará todas las instrucciones.

En nuestro caso conseguimos llegar al organismo húngaro el mismo día del juicio y llevar el documento que te entregan a la embajada ese mismo día de forma que al día siguiente ya pudimos viajar de vuelta a España. No siempre puede ser así, puesto que en ocasiones no da tiempo a llegar a Budapest el mismo día de la adopción y la Embajada puede tardar algo más en daros los papeles, el libro de familia, y el pasaporte de vuestro hijo.En este sentido, en la embajada te realizan todos estos trámites sin que se obligatorio, dado que lo habitual es que los trámites, libro de familia, se obtenga y gestiones al llegar a España, en Hungría lo hacen así para facilitar las cosas a las familias. 

En la embajada nos atendió un funcionario superamable y nos recibió el embajador en persona cuando los papeles estuvieron listos, estamos muy agradecidos, no solo porque es un trámite, el del libro de familia que nos dijo la Asesora que no tienen porqué hacer, sino también por la amabilidad con la que nos trataron, la rapidez de todos los trámites, la cercanía y la deferencia del Embajador de compartir unos minutos con nosotros.

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